De nuevo, Casa Solla

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No había vuelto a Casa Solla [Avda Sineiro, 7 San Salvador de Poio - Pontevedra / 986.872884 / Ubicación en Tagzania] desde la II Xantanza de Blogastrónomos. Como ya era hora de hacerlo, aprovechamos una pequeña celebración familiar para repetir casi el programa de la Xantanza: paseo por el casco antiguo de Pontevedra, vinito y tapita en el mismo y comida en Casa Solla. Sigue siendo un plan difícilmente mejorable.

Eramos cuatro para comer y nos decantamos, cómo no, por el menú degustación. Cuatro primeros, dos segundos y tres postres para dos horas y media largas de placer para el paladar. Os cuento.

Para empezar, tras los aperitivos, ostra con manzana y escabeche al instante: puro sabor a mar matizado por la compota y el ya famoso escabeche de Solla. Después, tartar de bogavante, el cual, pese a su sugerente nombre, fue el plato que menos nos dijo. La sardina sobre praliné de frutos secos fue un firme paso adelante: piel brillante, carne sabrosa, en buena armonía de sabores modestos con el praliné. Para terminar, la especial interpretación que Solla da al huevo a la provenzal: la yema, aparte, envuelta en el pan desmigado; el tomate, asado, le acompaña desde la distancia.


Los segundos, con todo, fueron de largo lo más brillante de la comida. En primer lugar, corvina con puré de berenjena y jugo de verduras asadas. Absolutamente espectacular. El pescado, similar a la lubina, se sirve sobre el sutil puré de berenjena; sobre ambos, ya en la mesa, se sirve el caldo de verduras. No tengo palabras: la corvina estaba, como siempre, exactamente en su punto; el contrapunto del sabor intenso del jugo y el fondo del puré completaban un plato grandioso.


Y no menos grandiosa fue la pechuga de capón macerada con soja y cocción unilateral. La pechuga, marinada, se marca en la plancha únicamente por el lado de la piel, de modo que el opuesto aparenta crudo. Pero no lo está: al contrario, es agudo el sabor de una carne en origen más bien sosa. Se acompaña con una salsa pepitoria tal vez revisada (según el propio autor) y una espuma de cebada.

Ante tal despliegue, los postres pasaron algo desapercibidos, salvo el primero. Un queso del país cremoso, que el propio Solla sirve desde el carro en que lo trae a la mesa, acompañado de membrillo y compota de manzana. La frambuesa y el té: gominola de frambuesa con helado de té y espuma de coco. Y, finalmente, el choco-cherry, o combinación de chocolates en diferentes texturas acompañados de cerezas... con sorpresa.

Los petit fours y el café pusieron punto final a tanta intensidad. Pero, cuidado, que nos queda el capítulo de vinos. Aconsejados por Solla, nos tomamos un A Torna dos Pasás Escolma (creo que 2002). Sólo había tomado una vez A Torna dos Pasás, y no me había terminado de convencer; pero esta escolma (selección, en gallego) es absolutamente soberbio, capaz incluso de convencer a una acérrima del Rioja. Y como dulce, para los postres, repetimos el Oporto Brunheda Vintage 2000 que ya disfrutáramos en la Xantanza.

El menú degustación en Casa Solla cuesta 64 €, IVA y bebidas aparte (existe también un menú express por 49 € más IVA y bebidas). Si a alguien le parece caro, que vaya a probarlo y luego me diga si se lo sigue pareciendo.

7 comentarios:

  1. Fantástico Pepe Solla. Después de leer el post no puedo esperar a repetir... ¡Extremadamente sugerente lo del Huevo a la Provenzal!

    Saludos

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  2. Siendo de la zona no me perdono no haber ido todavía a el Solla desde que pegó el cambio de la cocina tradicional de los padres a las creaciones tan sugerentes del hijo.Sí he probado catering Casa Solla en una bodega de Albariño de la zona del Salnés , creo que Bouza do Rei ,por Barrantes.Estuvo bien para ser catering pero no es lo mismo...

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  3. Mmm qué buena pinta tiene todo! Es un gran invento el menú degustación aunque suelen ser más caros que comer de carta. El otro día disfruté de uno estupendo en Casa Gerardo en Prendes (Carreño, Asturias) y estaba estupendo y compartía alguna característica con este de Casa Solla, por ejemplo la sardina que tan de moda está en estos menús. Claro que han de gustarte esos puntos de pescado casi crudos. También está muy de moda el uso de esa espuma que sale con el capón. Realmente no sabe a nada y da sensación de ahogo al tomarla, pero es muy vistosa. Tendré que dejarme caer un día por Casa Solla, sitio que aún no he disfrutado y al que tengo echado el ojo desde hace tiempo.

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  4. Tengo que decir que en general me gustan los Restaurantes de los que hablas en este blog, pero Casa Solla, ME SUPERA¡¡¡¡ solo he estado una vez, y supongo que seria la ultima. Yo soy mas de Casa Platas en Aranga o El Express en Curtis, este ultimo nunca lo habeis citado, y te aseguro que por los 60€ podeis ir 4 sin problema.
    Carne asada, callos, riñones al jerez, pulpo, calamares, pescados, etc.

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  5. Pues no pasa nada, Anónimo. Yo soy de los que opina que es perfectamente posible combinar el gusto por la cocina muy elaborada con el de la clásica, clásica. De hecho, verás que en el blog conviven Casa Solla, Pepe Vieira o La Estación con Casa Platas o Casa Juan.

    No tenía localizado el Express, pero me lo anoto para probarlo. Aunque casi voy a esperar a que baje un poco "la calor"...

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  6. ((Dani)) Hola xente, o pasado sábado visitei Casa Solla. Non podo dicir outra cousa que PURA EXCELENCIA. Pedín o menú degustación (o longo), e quedei realmente impresionado con case tódolos pratos, pero cun par deles quedei realmente extasiado; un era uns lombos de sardiña con sorbete de gazpacho (audaz e refrescante cun toque de albahaca fresca uff!) e o outro unha croqueta!!!
    Este último servido nunha cunca, predominando a parte cremosa cun chisco de pan relado por riba, cun concepto próximo á deconstrucción. Tamén os diferentes aperitivos (tres + cocktail) e os postres foron salientables xunto co pan de tres tipos. Os pescados abrumadores(aínda que as verduras que acompañaban a un salmonete non remataron de convencerme en punto) e a carne tamén!!! O servicio pareceume moi profesional e amable pero un chisco frio ata case o final da velada. Debo dicir de todos modos, que a miña elección do viño (Dominio de Atauta) foi deplorable no tocante á maridaxe, non sucedendo o mesmo co que pedín para os postres. De todos modos e para rematar; cumprín coa recomendación que máis me fixeron nos últimos meses e incluso puiden intercambiar unhas palabras con Pepe Solla, que resultou ser amable como xa me indicaran nalgunha ocasión. Con todo e con iso quedou algunha sombra no conxunto de velada que non rematou de entrusiasmarme. Se algún día falamos fora de Blog...
    Despídome cunha recomendación fora do Nove; Casa Pendás en Naron. Fun por primeira vez en febreiro e xa voltei tres veces ó superacolledor local de Alfonso Pendás (segundo posto no nacional de cociña). ¡Anímate e xa no lo contarás!.

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  7. Hola Dani. Coincido contigo: Casa Solla é pura excelencia. (Déixasme algo abraiado co da misteriosa sombra)

    Por outro lado, xa un compañeiro do traballo me falara de Casa Pendás. Terei que pasarme por alí.

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