Árbore da Veira (A Coruña): da cereixa á mazá

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Durante moito tempo, a Árbore da Veira deixaba caer cereixas ao comezo da velada, cereixas vermellas e mentireiras: quen as mordía atopaba foie onde habían de estar a carne e o óso. Antonte non houbo cereixa. A árbore deu outra froita, e deuna ao final, cando xa ninguén a agardaba: unha mazá que tampouco era mazá, co queixo azul agochado no corazón. As árbores cambian co tempo: esta tamén. Deume por pensar que, dalgún xeito, esa troca de froitas tamén conta algo da cociña de Luis Veira , unha cociña que agora pisa máis lene e que antonte deixou na mesa pratos notábeis como o falso nigiri de anguía, steak tartar e trufa, o ceviche de peixe limón ou a stracciatella con champiñóns. Porén, o meu sitio segue a estar nos fondos e nos guisos, que agora pegan un pouco menos os beizos: a kokotxa e o seu pilpil, a pescada, a cigala con boletus e, sobre todo, as moegas de año e a raia con repolo. Para beber, o Bastardo 2016 do Mestre Mateo. Viñazo. A árbore cambia de froito, pero as raíces ...

La laconada de Casa Platas (Aranga, A Coruña)

Febrero. Tiempo de frío y Antroido (Carnaval). Tiempo de lacón, de filloas y de orejas. Es una obligación de todo gallego de pro darse a la laconada por estas fechas, y más si no le queda a desmano la tierra de los mejores grelos del mundo. Hace un año aproximadamente, os contaba sobre Casa Juan, en Monfero; este año le ha tocado a Casa Platas, en Aranga [981.793550 / Ver ubicación en Tagzania].

Casa Platas es una modesta casa de comidas familiar de las de toda la vida que, a base de tiempo, se ha ganado una importante fama en relación con su cocido. Tanto, que en los citados tiempos de frío y Antroido - y pese a que Aranga es más bien recóndito - es imprescindible reservar, ya que el comedor tradicional y el adosado tipo garaje - poco recomendable - se llenan a reventar.

Y se llenan porque la verdad es que el cocido se las trae. Primero, sopa a granel para abrir boca: espesa, contundente, intensa, de las de fideo bien gordo. Después, las fuentes del cocido: el morro, las orejas, el lacón tiernísimo, las patatas excelentes y los grelos indescriptibles.

Para terminar, las filloas con una fantástica miel de la zona. Y las orejas - muy poquito tostadas, pálidas - se deshacían entre los dedos, suavísimas en la boca: generaron división de opiniones, pero a mí me parecieron muy atractivas, quizás por la novedad.

Seis nos dimos el homenaje. La sopa, el cocido (pedimos cinco y fue más que suficiente), aguas, una botella de Campillo crianza y cafés de pota para todos nos salieron a 18 euros per cápita. Como para no acercarse a Aranga, haga o no frío.

Comentarios

  1. Una dieta me tiene al margen de todas estas delicias.
    Pero hablando de otra cosa:
    Necesito reunir opiniones sobre el problema que planteo en mi post. Estoy haciendo un trabajo y quiero saber la opinión que tienes tanto tu, como todos los que te leen. Se trata de buscar una solución a un tema que en Galicia cada vez está peor. ¿te importa colaborar? Gracias. Elena

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