Publicacións

Mostrando publicacións desta data: outubro, 2018

Árbore da Veira (A Coruña): da cereixa á mazá

Imaxe
Durante moito tempo, a Árbore da Veira deixaba caer cereixas ao comezo da velada, cereixas vermellas e mentireiras: quen as mordía atopaba foie onde habían de estar a carne e o óso. Antonte non houbo cereixa. A árbore deu outra froita, e deuna ao final, cando xa ninguén a agardaba: unha mazá que tampouco era mazá, co queixo azul agochado no corazón. As árbores cambian co tempo: esta tamén. Deume por pensar que, dalgún xeito, esa troca de froitas tamén conta algo da cociña de Luis Veira , unha cociña que agora pisa máis lene e que antonte deixou na mesa pratos notábeis como o falso nigiri de anguía, steak tartar e trufa, o ceviche de peixe limón ou a stracciatella con champiñóns. Porén, o meu sitio segue a estar nos fondos e nos guisos, que agora pegan un pouco menos os beizos: a kokotxa e o seu pilpil, a pescada, a cigala con boletus e, sobre todo, as moegas de año e a raia con repolo. Para beber, o Bastardo 2016 do Mestre Mateo. Viñazo. A árbore cambia de froito, pero as raíces ...

Rokai: una gran barra de sushi en México DF

Imaxe
Martes, 6pm. México DF. El avión sale a la una de la madrugada, así que decido llegar al vuelo con el estómago satisfecho. Verifico - iluso - que ni en Pujol ni en Quintonil se puede conseguir una mesa para cenar en el mismo día. Plan B: seguro que hay buenos japoneses en una ciudad tan grande. Abro Google y comienzo a buscar. He desarrollado una especie de sexto sentido en la valoración de restaurantes japoneses solo a través de lo que googleo. Me fijo en las fotos de lo que sirven, en el menú si lo publican, en su Instagram , busco palabras clave. Edomae, posibilidad de reserva en la barra. Vamos a Cuauhtémoc, que no está demasiado lejos de Polanco. Rokai. Me siento en la barra y observo. Reviso el menú, ojeo lo que se toma a mi lado, vigilo por un breve rato los movimientos del itamae. Debe de ser por tener grandes maestros como Andrés o Marcos , pero apenas llevo cinco minutos sentado y ya sé que va a ser una cena para recordar. Pido la poco poética opción "Omakas...

Navegando por la bahía de Paraty

Imaxe
Desde primera hora de la mañana, decenas de pequeñas embarcaciones de pesca, acicaladas para la ocasión, se apiñan en el cais  de Paraty esperando por los turistas. La navegación por la bahía de aguas verdes es uno de los mayores atractivos de la ciudad colonial de calles empedradas y casitas encaladas que presentábamos en un post anterior . Los botes de pescadores son la alternativa a las grandes embarcaciones que se anuncian al final del muelle. Por unos 70 reales a la hora, se dispone de un transporte privado que acomoda fácilmente a seis u ocho personas para un paseo totalmente a medida entre calas e islas. De vagar , con tranquilidad sudamericana, el bote se aleja de la orilla de casas blancas y pronto escarpadas costas de bosques tropicales colman el paisaje. El perfil de la bahía de Paraty es muy sinuoso, con numerosos recovecos que esconden .- literalmente - cientos de pequeñas calas y playas (como la de la imagen que abre el post) que vamos recorriend...

Paraty o la máquina del tiempo

Imaxe
Los cientos de curvas que separan Paraty de Río de Janeiro son, en realidad, una máquina del tiempo. Tras cuatro horas de paciente conducción, una gran urbe moderna con más de diez millones de habitantes da paso a un pueblecito de calles empedradas y casitas inmaculadamente blancas, sus sonidos únicamente pasos y voces. Paraty es una vieja colonia portuguesa fundada en la década de 1530. De aquella antigua época, en la que el oro, la caña de azúcar, el puerto y los esclavos marcaban el día a día del pueblo, queda apenas un damero de seis por seis calles que ha logrado detener el transcurso del tiempo. Una cuadrícula que, en la zona más cercana al mar, se inunda con la subida de la marea para asearse. Un cruce de calles tan irregulares que casi resulta difícil caminar, flanqueado por casas de planta baja o un piso en las que contrastan el deslumbrante blanco y los vivos colores que enmarcan puertas y ventanas. Paraty es minúsculo. No hay mucho que hacer en el pu...