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Mostrando publicacións coa etiqueta Resto do mundo

Árbore da Veira (A Coruña): da cereixa á mazá

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Durante moito tempo, a Árbore da Veira deixaba caer cereixas ao comezo da velada, cereixas vermellas e mentireiras: quen as mordía atopaba foie onde habían de estar a carne e o óso. Antonte non houbo cereixa. A árbore deu outra froita, e deuna ao final, cando xa ninguén a agardaba: unha mazá que tampouco era mazá, co queixo azul agochado no corazón. As árbores cambian co tempo: esta tamén. Deume por pensar que, dalgún xeito, esa troca de froitas tamén conta algo da cociña de Luis Veira , unha cociña que agora pisa máis lene e que antonte deixou na mesa pratos notábeis como o falso nigiri de anguía, steak tartar e trufa, o ceviche de peixe limón ou a stracciatella con champiñóns. Porén, o meu sitio segue a estar nos fondos e nos guisos, que agora pegan un pouco menos os beizos: a kokotxa e o seu pilpil, a pescada, a cigala con boletus e, sobre todo, as moegas de año e a raia con repolo. Para beber, o Bastardo 2016 do Mestre Mateo. Viñazo. A árbore cambia de froito, pero as raíces ...

Os contrastes de Londres

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Agora que por traballo teño que viaxar bastante alá, tenme fascinado de Londres o permanente contraste entre o vello e o novo. É cruzar algunha das pontes cara á beira sur do río e poñerte automaticamente en “modo Peaky Blinders”: ao camiñar por Clink Street; pola chea de postos de comida, bares e restaurantes que se amorean baixo as vías do tren arredor da catedral de Southwark; polo Butler’s Wharf, do outro lado da ponte da Torre. Só a uns pasos, de novo na beira, erguer a vista alén do río ofrece o magnífico espectáculo da City, materialización do poder do diñeiro no século XXI. Unha City que, á súa vez agocha estreitas ruelas con eses pubs de nomes que só os ingleses saben poñer. Atopo que, lamentablemente, ese contraste irá esmorecendo a modiño, a medida que os case infinitos guindastres que se erguen por alá vaian rematando o seu traballo. Mentres, disfrutemos dunha cidade magnífica. Ver esta publicación en Instagram

Imágenes de más de una década en Latinoamérica

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Doce años. Doce años: se dice pronto, toda una vida. Mañana, cuando nos subamos a ese avión rumbo a Galicia, dejaremos atrás una maravillosa aventura profesional y personal en Latinoamérica. Nueve años viviendo en Santiago y otros tres en Sao Paulo, dos ciudades que llevaremos siempre dentro. No se me ocurre mejor homenaje, mejor manera de expresar nuestra admiración por esa maravillosa tierra que es Latinoamérica a través de imágenes que todavía me impactan cada vez que las revisito, cada vez que revisito los momentos en que nos dejaron impresionados. Amazonas, Atacama, Cartagena, Los Andes, Iguazú, las islas brasileñas, Rapa Nui, Machu Picchu, las Torres del Paine, Río de Janeiro… En este post, más que nunca, la limitación a solo diez fotografías de Instagram es una absoluta injusticia. Ver essa foto no Instagram Uma publicação compartilhada por Manoel Foucellas (@manoelfoucellas)

Rokai: una gran barra de sushi en México DF

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Martes, 6pm. México DF. El avión sale a la una de la madrugada, así que decido llegar al vuelo con el estómago satisfecho. Verifico - iluso - que ni en Pujol ni en Quintonil se puede conseguir una mesa para cenar en el mismo día. Plan B: seguro que hay buenos japoneses en una ciudad tan grande. Abro Google y comienzo a buscar. He desarrollado una especie de sexto sentido en la valoración de restaurantes japoneses solo a través de lo que googleo. Me fijo en las fotos de lo que sirven, en el menú si lo publican, en su Instagram , busco palabras clave. Edomae, posibilidad de reserva en la barra. Vamos a Cuauhtémoc, que no está demasiado lejos de Polanco. Rokai. Me siento en la barra y observo. Reviso el menú, ojeo lo que se toma a mi lado, vigilo por un breve rato los movimientos del itamae. Debe de ser por tener grandes maestros como Andrés o Marcos , pero apenas llevo cinco minutos sentado y ya sé que va a ser una cena para recordar. Pido la poco poética opción "Omakas...

Planeando un viaje a Mendoza. ¿Me ayudas?

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A primeros de octubre, los Pumas reciben a los Wallabies en Mendoza. Apenas cincuenta minutos de vuelo desde Santiago y un panorama de rugby, vino, naturaleza, montaña, paisajes, restaurantes... la cosa no tenía mucho para dudar. Así que billetes de avión y fin de semana largo, cuatro días completos para conocer un destino al que, incomprensiblemente, no me había acercado pese a la cercanía. Con unos amigos mendocinos estoy organizando las actividades y la cosa ya está bastante perfilada. Pero, al igual que otras veces, recurro a vosotros, lectores del blog y seguidores de las redes sociales, para enriquecer la propuesta. En el siguiente mapa, los sitios que tengo identificados como posibles destinos. En lo que a naturaleza se refiere, la carretera que asciende hasta el Paso Los Libertadores, en la frontera con Chile, parece el destino adecuado. El embalse Potrerillos, el Puente del Inca y, sobre todo, el Parque Aconcagua. Un par de días para caminar, fotografiar y algu...

El equilibrio sin estridencias de Tegui (Buenos Aires)

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P ese a que es uno de los fijos en la lista más mediática de la gastronomía latinoamericana, hay algo en Tegui que trata de sumirnos en un ambiente de clandestinidad. Desde esa puerta negra casi invisible entre las paredes pintadas del viejo Palermo hasta el ruego de guardar los teléfonos para conservar recuerdos, no fotos. La luz que - desde el extremo opuesto a la cava de vinos - proviene de la cocina abierta es el único contrapunto al tenue ambiente de una sala que invita a disfrutar de la cena entre susurros. Tocar ese timbre casi escondido, franquear la puerta negra, es un viaje a las antípodas, de la antigua calle empedrada a la elegante atmósfera de Tegui. Es, también, el inicio de una experiencia milimetrada que comienza con una copa de espumante junto a la cava. Y que se presenta, al llegar a la mesa, con una tarjeta que anuncia el ingrediente principal de cada uno de los ocho salados y dos postres que componen el menú degustación, única alternativa ofrecida. La pro...

Más terrazas de Nueva York

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H ace unas semanas se dieron las circunstancias para una escapada relámpago - menos de 72 horas - a Nueva York. Siendo ya la sexta visita a la ciudad, lo de menos eran los recorridos turísticos habituales, si bien cualquiera de los clásicos y los no tan clásicos siguen resultando sobrecogedores, da igual cuántas veces hayas transitado por ellos. Así que optamos por combinar los lugares de siempre con un recorrido temático: terrazas, idealmente con la posibilidad de un buen trago. Los rooftop bars , cada vez más de moda, han proliferado desde que hace tres años descubrimos el 230 Fifth . Allá van algunos datos. Es uno de los lugares más visitados de la ciudad, por lo que la siguiente información debería ser muy conocida. Pero no lo es. El Metropolitan  (1000 5th Av) tiene una estupenda terraza en la que poder degustar una cervecita helada por encima de la selva de árboles de Central Park y con los rascacielos del Midtown de telón de fondo. Como casi siempre, la caída del sol ...

Experiencia Nikkei

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N ikkei es el nombre que se le da a los japoneses emigrados a otros países y a sus descendientes. Nikkei es, también, la cocina que estos fueron introduciendo al aplicar técnicas y sazones japonesas al producto local. Nikkei es Mitsuharu Tsumura, Micha, el limeño que ha llevado este tipo de cocina a su máxima expresión desde el país que más se ha beneficiado de la fusión y la mixtura: Perú. Micha dice que el tiempo de la cocina nikkei no ha hecho más que empezar y que, desde Perú - y, poco a poco, también desde Chile - se extenderá como una gran ola, como la próxima gran influencia gastronómica del planeta. Le creo. Experiencia Nikkei es el sugerente nombre del menú degustación del restaurante de Mitsuharu en Lima, Maido . Experiencia Nikkei  fue igualmente como se le llamó a la gran cena de cierre de Ñam Santiago 2015 , preparada por el propio Micha y los dos nombres más grandes de la técnica japonesa en Chile: Ciro Watanabe (también nikkei peruano, pero ya un lustro afincado e...