Árbore da Veira (A Coruña): da cereixa á mazá

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Durante moito tempo, a Árbore da Veira deixaba caer cereixas ao comezo da velada, cereixas vermellas e mentireiras: quen as mordía atopaba foie onde habían de estar a carne e o óso. Antonte non houbo cereixa. A árbore deu outra froita, e deuna ao final, cando xa ninguén a agardaba: unha mazá que tampouco era mazá, co queixo azul agochado no corazón. As árbores cambian co tempo: esta tamén. Deume por pensar que, dalgún xeito, esa troca de froitas tamén conta algo da cociña de Luis Veira , unha cociña que agora pisa máis lene e que antonte deixou na mesa pratos notábeis como o falso nigiri de anguía, steak tartar e trufa, o ceviche de peixe limón ou a stracciatella con champiñóns. Porén, o meu sitio segue a estar nos fondos e nos guisos, que agora pegan un pouco menos os beizos: a kokotxa e o seu pilpil, a pescada, a cigala con boletus e, sobre todo, as moegas de año e a raia con repolo. Para beber, o Bastardo 2016 do Mestre Mateo. Viñazo. A árbore cambia de froito, pero as raíces ...

El rancio abolengo del restaurante El Madrileño (Santa Cristina, Oleiros)

La cristalera de la primera planta del Madrileño, sobre la playa de Santa Cristina y con A Coruña en el horizonte, lleva más de setenta años alimentando la vista de sus comensales. De alguna manera, esta solera marca un restaurante que, basado en la materia prima, difícilmente te va a fallar pero con seguridad no te va a sorprender.

Nunca había estado en El Madrileño, pero últimamente lo he visitado un par de veces para sendas comidas de trabajo. En ambas, las bastantes mesas llenas eran ocupadas o bien por comidas de negocios, con al menos uno de los presentes forastero, al que se quiere agradar con vistas y marisco; o bien por gentes por encima de los cincuenta, de esa rancia burguesía provinciana que tanto se da por estos lares y con la que tan poco me identifico. "Don X, ¿el vino de siempre", "Señor Y, ¿un pescadito para su mujer?". Obviamente, en esta tesitura, la oferta gastronómica del restaurante es clásica en sentido estricto: pura materia prima - marisco, que te recibe sobre la barra, nada más cruzar la puerta, pescado y también carne -, preparaciones sin ninguna complicación - espalda, plancha - y carta de vinos que muy probablemente no haya variado desde los ochenta.

En la primera de las dos comidas, contribuí a hacer desaparecer un par de centollas estupendísimas y luego me llevé una decepción con una lubina a la plancha muy aparente a la vista pero fuera de punto. En la segunda, unos memorables calamares fritos y un rape a la romana bastante logrado. En ambos casos, postres de la casa simplemente correctos y las consabidas botellas del Rioja de toda la vida.

El Madrileño no es precisamente barato. Fui invitado la primera vez, y en la segunda salimos a 55 € por cabeza, con una de calamares para compartir, dos pescados (rape y rodaballo), dos postres y una botella de Muga crianza. O sea, que la minuta del día de la centolla no quiero ni imaginármela.

Concluyendo: si eres un forastero con poderío económico y de gustos gastronómicos muy clásicos, te podrás tomar estupendos pescados y mariscos con vistas al mar y saldrás contento. Pero si eres de espíritu algo más joven, mejor búscate otras alternativas.

[Restaurante El Madrileño / Avda de las Américas, 17 - Santa Cristina (Oleiros) / 981.638517]

Comentarios

  1. Esa rancia burguesía de la que hablas es lo que algunos conocen como "coruños" puros y duros...

    Es lo que hay...

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  2. el aparcacoches te sube el coche a la acera y ya. El servicio es malo y los coruños lo peor la decoración penosa y la terraza es atravesada por los bañistas continuamente

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  3. totalmente de acuerdo. relación calidad-precio que no se sostiene. mucho cobrar por platos con una preparación poco más elaborada que el vuelta y vuelta y encima como te descuides te sirven el marisco de hace 2 días!

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