Árbore da Veira (A Coruña): da cereixa á mazá

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Durante moito tempo, a Árbore da Veira deixaba caer cereixas ao comezo da velada, cereixas vermellas e mentireiras: quen as mordía atopaba foie onde habían de estar a carne e o óso. Antonte non houbo cereixa. A árbore deu outra froita, e deuna ao final, cando xa ninguén a agardaba: unha mazá que tampouco era mazá, co queixo azul agochado no corazón. As árbores cambian co tempo: esta tamén. Deume por pensar que, dalgún xeito, esa troca de froitas tamén conta algo da cociña de Luis Veira , unha cociña que agora pisa máis lene e que antonte deixou na mesa pratos notábeis como o falso nigiri de anguía, steak tartar e trufa, o ceviche de peixe limón ou a stracciatella con champiñóns. Porén, o meu sitio segue a estar nos fondos e nos guisos, que agora pegan un pouco menos os beizos: a kokotxa e o seu pilpil, a pescada, a cigala con boletus e, sobre todo, as moegas de año e a raia con repolo. Para beber, o Bastardo 2016 do Mestre Mateo. Viñazo. A árbore cambia de froito, pero as raíces ...

Resumen de un año diez

Languidece diciembre y toca, inevitablemente, hacer balance. Repaso el archivo del blog y me doy cuenta - qué traidora es la memoria para la medida del tiempo - de que éste que termina ha sido un año trufado de experiencias gastronómicas de altura, un año que merece ser condensado en unas líneas, un año diez. Aquí queda lo más destacado de los últimos doce meses.
  • En enero llega mi ansiado estreno en Casa Marcelo, en el transcurso de la XI Xantanza, durante la cual conocemos una de las sensaciones del año: la cociña miúda de Abastos 2.0.
  • En febrero descubro la que es una de las referencias bistronómicas en A Coruña, pese a su relativo poco tiempo en escena: la Casa de Comestibles de José María Jordán.
  • Cerramos el invierno recuperando la memoria gastronómica de Galicia con Erundina en su Ateneo de Piñor (Ourense).
  • Abrimos la primavera como el invierno, recuncando en la experiencia Marcelo-Abastos.
  • Por San Antonio visitamos Lisboa en plenas fiestas. Probamos la sardinha callejera, pero también la elegancia del menú Desassossego del Tavares y la creatividad de Ljubomir Stanisic en 100 Maneiras. A la vuelta de la capital lusa, tengo la suerte de estrenar el verano disfrutando de la maestría de los parrilleros de Getaria.
  • Los meses estivales vienen cargaditos. Comprobamos el estado de forma de grandes clásicos gallegos - A Estación, Pepe Vieira, Yayo Daporta - y de promesas que ya son realidad - Acio -. Disfrutamos, también, de vinos excepcionales en la Gran Catanza.
  • El plato fuerte del otoño es la visita a Barcelona, con experiencias sensacionales en Dos Palillos y Koy Shunka, amén del paraíso del vino que es Monvínic. De nuevo en Galicia, la XIII Xantanza produce el milagro de traer la isla de Ons a la costa continental.
  • Y diciembre pone el broche de oro cargado de sensaciones. El reencuentro con la cuchara en Casa Pendás, el ritual del Retiro da Costiña, la alucinante categoría de Ramón Freixa y una jornada alrededor de la gastronomía de la Terra Chá (post pendiente).
Bueno, a 2011 le pediremos que sea parecido, ¿verdad?

Comentarios

  1. Enhorabuena Manoel. Para mi sigues siendo el número uno.
    Feliz Navidad y Feliz Año.

    Manuel.

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  2. Felices fiestas... Te recomiendo el La Val sobre lías... el 2004 estaba fantástico, lo tomamos el día de Navidad ... y tampoco es un dispendio... Un saludo..

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