Árbore da Veira (A Coruña): da cereixa á mazá

Imaxe
Durante moito tempo, a Árbore da Veira deixaba caer cereixas ao comezo da velada, cereixas vermellas e mentireiras: quen as mordía atopaba foie onde habían de estar a carne e o óso. Antonte non houbo cereixa. A árbore deu outra froita, e deuna ao final, cando xa ninguén a agardaba: unha mazá que tampouco era mazá, co queixo azul agochado no corazón. As árbores cambian co tempo: esta tamén. Deume por pensar que, dalgún xeito, esa troca de froitas tamén conta algo da cociña de Luis Veira , unha cociña que agora pisa máis lene e que antonte deixou na mesa pratos notábeis como o falso nigiri de anguía, steak tartar e trufa, o ceviche de peixe limón ou a stracciatella con champiñóns. Porén, o meu sitio segue a estar nos fondos e nos guisos, que agora pegan un pouco menos os beizos: a kokotxa e o seu pilpil, a pescada, a cigala con boletus e, sobre todo, as moegas de año e a raia con repolo. Para beber, o Bastardo 2016 do Mestre Mateo. Viñazo. A árbore cambia de froito, pero as raíces ...

Piso Uno (Providencia), ¡qué bueno que vuelve Ozaki!


Primero en el viejo local de Santa Beatriz, donde lo conocí; luego en la taberna de la calle Merced, República Nikkei, por donde de vez en cuando me dejo caer; más adelante, en la casona de la Avenida Las Condes, también con su nombre. Incluso he tenido la oportunidad de cenar en uno de los dos restaurantes que llevaban su sello en Costa Rica, en la provincia de Guanacaste. El caso es que desde que llegué a Chile he tenido la oportunidad de seguir a José Ozaki, quien ahora arranca con fuerza una nueva etapa en el recién abierto Piso Uno.

Todo apunta al éxito. Un local de los potentes, amplio, moderno, luminoso, con barra de coctelería, zona de lounge y terraza de las que albergará muchas horas de relajo en las noches de verano, al ritmo del DJ residente de jueves en adelante. Una ubicación en lo que es cada vez más uno los centros gastronómicos de Santiago, literalmente a pasos de Ambrosía Bistro, Baco, Rívoli o 99 Restaurant. Y, como todo lo anterior sin cocina no sirve para nada, el radiante sello nikkei de Ozaki presente en la carta de inicio a fin.



Ceviches, tiraditos, maki, tártaros, nigiri, pulpo al olivo, yakis y otros platos al fuego. Los clásicos nikkeis copan las opciones. Arrancamos por unas sedosas gyozas de chancho glaseado. Y seguimos por el Tiradito n°2, de corvina con crema de ajíes, limón y miel de camote (foto de apertura). Y el espléndido tártaro de filete en ponzu.



De entre las opciones de maki, optamos por el acevichado, con camarón panco, camote glaseado y envuelto en corvina. Para cerrar y poder picotear de varios, el ceviche Piso Uno es en realidad un trío de miniceviches: el nikkei de atún (el mejor), el trufado de salmón (casi a la misma altura) y el de mariscos al fuego (con calamar, pulpo, camarón y machas).




No pierde la mano José Ozaki, no. Al contrario, sin perder un ápice de su personalidad, su cocina se ve reforzada en marco elegante, joven y multifuncional que, o mucho me equivoco, o va a dar que hablar.


[Piso Uno / Santa Magdalena, 116 - Providencia]

[La primera foto del local está tomada de la página de Facebook de Piso Uno]

Comentarios