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Árbore da Veira (A Coruña): da cereixa á mazá

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Durante moito tempo, a Árbore da Veira deixaba caer cereixas ao comezo da velada, cereixas vermellas e mentireiras: quen as mordía atopaba foie onde habían de estar a carne e o óso. Antonte non houbo cereixa. A árbore deu outra froita, e deuna ao final, cando xa ninguén a agardaba: unha mazá que tampouco era mazá, co queixo azul agochado no corazón. As árbores cambian co tempo: esta tamén. Deume por pensar que, dalgún xeito, esa troca de froitas tamén conta algo da cociña de Luis Veira , unha cociña que agora pisa máis lene e que antonte deixou na mesa pratos notábeis como o falso nigiri de anguía, steak tartar e trufa, o ceviche de peixe limón ou a stracciatella con champiñóns. Porén, o meu sitio segue a estar nos fondos e nos guisos, que agora pegan un pouco menos os beizos: a kokotxa e o seu pilpil, a pescada, a cigala con boletus e, sobre todo, as moegas de año e a raia con repolo. Para beber, o Bastardo 2016 do Mestre Mateo. Viñazo. A árbore cambia de froito, pero as raíces ...

Fin de semana en Madrid

E stá la cosa un poco paradita últimamente, pero para compensar acabo de cerrar el programa para un fin de semana gastronómico en Madrid este próximo mes de mayo, al estilo del que tuvimos en Barcelona el pasado otoño . El viernes tocará cena en Viridiana , la casa de Abraham García. El sábado será el turno de DiverXo , la revelación de los últimos tiempos en la capital, de la mano de David Muñoz. Y el domingo le daremos a la tradición, acercándonos a Segovia a tomar el cochinillo de José María . Nos quedan por cubrir el picoteo del sábado y las copas post-cena. Por tanto, ya sabéis: sugerencias sobre lugares para tapear, racionear, chatear, disfrutar de buenos vinos, copas o cócteles, serán bienvenidas. Aquí lo iremos contando.

El de Alberto (A Coruña): cuando las segundas partes sí son buenas

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T reinta años sumido en el fragor de un hervidero como O Bebedeiro marcan, indiscutiblemente. Por eso, sólo ocho meses después de dejarlo, el cuerpo le ha pedido volver a la brecha. Y lo ha hecho abriendo un nuevo local apenas a cien metros de la casa madre. El de Alberto comparte no pocos elementos con ésta, al tiempo que aporta sugerentes novedades. Una combinación garantía de éxito entre la parroquia coruñesa, como demuestra la masiva afluencia – casi lleno ayer, martes noche – en sus apenas tres semanas de vida. Frente al frenesí ornamental de O Bebedeiro, El de Alberto presenta una decoración sobria en su pequeña sala con capacidad para 25 comensales (a la que se añade, a la entrada, un pequeño espacio con cuatro mesas altas): paredes de paños lisos, rojos o blancos, con algo de madera; el suelo, de pizarra; el mobiliario y la mantelería también en madera, rojo y blanco; la vajilla mucho más cuidada. Por el contrario, la carta presenta una estructura muy similar a la del clási...

Tweet: Hoy te voy a poner...

Y a casi no quedan sitios en los que te vean entrar por la puerta y te reconozcan como cliente. Y menos hay todavía en los que los instantes que transcurren hasta que te acomodas en la barra sirvan para conocer tu estado de ánimo. Porque un buen barman tiene que ser, necesariamente, un buen psicólogo. Manolo el Pirata lo es. Por eso no te deja elegir la copa. Por eso es de los que te dice, "hoy te voy a poner..." Hoy me puso un gin tonic de Fifty Pounds con tónica 1724. Previamente, un mínimo chorrito de un destilado inglés, de Chase Distillery: Eldelflower Liqueur , con un toque de vodka de patata. La burbuja finísima, la ginebra neutra - sin querer estar pero al tiempo presentísima, dominante -, el sutilísimo toque diferente del destilado. Ni frambuesa, ni pepino, ni cardamomo, ni mariconadas; cáscara de limón, rodajas de lima y pomelo, muchísimo hielo. Gin Tonic clásico en estado puro. Porque el que sabe, sabe.

La vuelta a la Terra Chá en una sola tarde

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L a víspera de el encuentro gastronómico alrededor del San Simón, el Grupo de Desenvolvemento Rural de la Terra Chá organizó una intensa jornada con el propósito de que los asistentes nos lleváramos una visión, aunque fuera muy rápida, de las posibilidades que ofrece esta comarca, tan extensa como desconocida en lo turístico. La tarde comenzó, faltaría más, con una buena comida. En concreto, un pantagruélico cocido en la Casa do Rouco (en el post que le dediqué hace un par de años tenéis los detalles y la ubicación). Parecía una de esas bacanales del medievo: los comensales distribuidos en el perímetro de la circular sala abovedada, entre paredes de piedra, mientras el personal, en el centro, cortaba y repartía cachucha, lacón, grelos y demás panoplia. Llegué algo tarde, por lo que no pude fotografiar las piezas enteras, pero las imágenes que vi en las cámaras de otros eran de impresión. La primera visita paisajística de la tarde fue la lagoa de Cospeito [ ubicación ]. Buena part...

Teñen feitura de pico e saben a pastorela

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E mpezaron su lucha hace algunos lustros: un grupo de artesanos peleando con multinacionales para que el queso que preparaban en casa pudiera llevar el nombre de su parroquia, de su pueblo. El año pasado se produjeron cerca de medio millón de quesos de San Simón da Costa, diez veces más que a mediados de los noventa. Y este fin de semana pasado se celebró la XVII Feira do Queixo de San Simón en Vilalba, capital de la Terra Chá, en el transcurso de la cual tuvo lugar un encuentro gastronómico al que pude asistir junto con otros bloggers y periodistas. Tras una sesión técnica en el auditorio, en la que repasamos presente y futuro de los quesos gallegos - y en la que aprendimos, por ejemplo, que Galicia produce la cuarta parte de los quesos con D.O.P. de España -, pasamos directos a la práctica visitando la quesería Don Crisanto, en la parroquia de Lanzós, una de las once activas en la D.O.P. Seguimos el proceso de enmoldado que le da su forma característica; el ahumado con madera de abed...

Tweet: Salmón

E l domingo, improvisadamente, nos acercamos a comer al Agar Agar . Los pantagrueliños se tomaron una merluza hervida con patatas panadera. De entrante, la Sra Foucellas y yo compartimos un pulpo a la parrilla con crema de calabaza (la cual, para mi gusto, necesitaba más presencia); ella, de segundo, unas zamburiñas con miel. Muy buena la torrija de postre, mejor que el chocolate. Pero no escribo aquí por todo lo anterior; escribo por el salmón. Escribo por el memorable salmón marinado en teriyaki y ahumado que tuvo el acierto de recomendarme el maitre. El lomo, marinado y horneado unos minutos a baja temperatura con la reducción de teriyaki, viene acompañado de una compota de tomate - una simple reducción con azúcar, sal y pimienta - y de unas borras de aceitunas negras deshidratadas con regaliz rallada. En el fondo del plato, un licuado de ficoide glacial . El resultado se presenta con el pescado bajo una "cúpula" transparente durante un par de minutos a modo de terminación...

XIV Xantanza: descubriendo el universo de las setas en El Empalme (Zamora)

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N o estaba yo muy convencido cuando, temprano por la mañana, salía de casa pensando en los 700 Km que me iba a pegar para asistir a la XIV Xantanza. Y al llegar al Empalme - lluvia, viento y frío - no me tranquilizó, precisamente, lo que vi. Más o menos esto (es una foto de la foto que tienen colgada en el comedor, de cuando abrieron el restaurante; no ha cambiado mucho)... En medio de ninguna parte, en un cruce de carreteras, El Empalme esconde - de la mano de la enorme sabiduría de Gloria Lucía Martín - todo un universo micológico. Pese a no llegar en el mejor momento del año, un ignorante como yo, que a duras penas distingue un champiñón de una trufa, pudo descubrir las infinitas y deliciosas posibilidades de las setas en la cocina. Seis platos de setas desfilaron por la mesa. No me pidáis que os diga cuáles eran, porque sólo recuerdo algunas - amanita cesárea, boletus erythropus, trompetas de los muertos -; hasta media docena llegaron a estar combinadas en un plato. Solas, con...

Tweet: "La lubina está muy gorda"

Y el besugo también. Hoy tenéis que tomar lubina o besugo". Hicimos caso a Miguel, claro. Y vaya si estaba en comida la lubina. Una gruesa rodaja, exactamente en su punto, proveniente de un bicho de cuatro kilos pescado en Suevos, en Arteixo. Con una salsa de almejas y erizos, intensa de sabor pero respetuosa con el pescado. Antes, unos berberechos de notable tamaño, de notable sabor, de los que hay que terminar de abrir con el cuchillo, de los que llenan el paladar de sabor a mar, de los de aquí. Un par de postres y un Ribeiro que no conocía, Val de Nairoa. Cafés de pota y chupito. Cuarenta y tantos por cabeza. El Cortegada sigue siendo mi restaurante de cabecera. Uno de los mejores sitios para tomar un buen pescado en la ciudad. Me alegra que estuviera lleno, pese a la crisis. [Restaurante Cortegada / Federico García, 3 - 981.902751 / Ubicación ]