Árbore da Veira (A Coruña): da cereixa á mazá

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Durante moito tempo, a Árbore da Veira deixaba caer cereixas ao comezo da velada, cereixas vermellas e mentireiras: quen as mordía atopaba foie onde habían de estar a carne e o óso. Antonte non houbo cereixa. A árbore deu outra froita, e deuna ao final, cando xa ninguén a agardaba: unha mazá que tampouco era mazá, co queixo azul agochado no corazón. As árbores cambian co tempo: esta tamén. Deume por pensar que, dalgún xeito, esa troca de froitas tamén conta algo da cociña de Luis Veira , unha cociña que agora pisa máis lene e que antonte deixou na mesa pratos notábeis como o falso nigiri de anguía, steak tartar e trufa, o ceviche de peixe limón ou a stracciatella con champiñóns. Porén, o meu sitio segue a estar nos fondos e nos guisos, que agora pegan un pouco menos os beizos: a kokotxa e o seu pilpil, a pescada, a cigala con boletus e, sobre todo, as moegas de año e a raia con repolo. Para beber, o Bastardo 2016 do Mestre Mateo. Viñazo. A árbore cambia de froito, pero as raíces ...

Meléndez: las terceras en discordia

No deja de sorprenderme gratamente que haya lectores de este blog que no se limitan únicamente a compartir lo que en él se publica, a opinar sobre ello o a aportar sus propias experiencias. Hay quien se preocupa de suministrar elementos para evitar que sesudos análisis queden incompletos. Es de este modo que he descubierto Meléndez.

Efectivamente, el llamativo debate acerca de qué patatas fritas son las mejores, si Bonilla o Patatotas, quedaría cerrado en falso si no consideráramos un challenger cualificado: desde tierras de Pucela, concretamente desde Medina del Campo, los chips Meléndez retan a los referentes galaicos.

Las patatas Meléndez, que se pueden encontrar en los supermercado El Árbol, combinan el aceita de oliva virgen extra (80%) y el aceite de girasol (aunque existe una variedad sólo con este último). Quizás esta mezcla sea la que le otorga una situación intermedia entre sus dos rivales: sabor intenso, no tanto como el de las Patatotas; textura suave, poco grasienta, aunque algo más que las Bonilla; y un punto de "crujientez" óptimo.

Como, de nuevo, no me queda más remedio que mojarme, voy a hacerlo. Para mí, las Meléndez son superiores a las Patatotas, aunque no llegan a la altura de las Bonilla; eso sí, por poco. De aquí a un "Máster Pantagruel en Patatas Fritas" queda poco camino.

Comentarios

  1. Lembra que sempre hai unha teoría ecléctica...

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  2. Esto tiene que terminar... No pueden seguir saliendo patatas para probar. :-D

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  3. Pufff, el Foucellas original se mojaba de verdad.
    Noto en tu valoración un deseo de proclamar a los cuatro vientos que las Meléndez son las mejores, pero una acusada presión coruñesa te atenaza.
    Mira que a mi me costó admitir que había mejores patatas que las Patatotas, pero tras unas cuantas bolsas de terapia "patártica" fui capaz de librarme de mis prejuicios chairegos.
    ¿Conoces la historia de los "Pátaros"? Yo tampoco, pero es algo que no puede quedar sin inventar.

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  4. Por cierto, estoy alucinando un poco.
    Si visitais en la web de Patatas Melendez el apartado de "Trazabilidad" podeis introducir el código de lote que aparece en vuestra bolsa y os informa de:
    Productor, Condiciones y lugar de plantación, Abonos inorgánicos y orgánicos (origen, composición porcentual, cantidad por ha.) utilizados así como pesticidas , cosecha (fecha, modo de cosechado, etc.) , características de laboratorio de la patata recolectada, características de cocción y fritura.
    Todo esto para el lote concreto de la bosa que has consumido.
    Me ha dejado gratamente impresionado...

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  5. Anónimo, te equivocas. Soy tibio por naturaleza, pero si tengo que decirlo claro, lo digo, sin problema: primeras las Bonilla, segundas muy de cerca las Meléndez y luego las Patatotas.

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