Entradas

Mostrando entradas de enero, 2015

NaDo (A Coruña): somos o verán, irmao

Imagen
Se David Mella traballara en NaDo diría: “Somos o puto verán, irmão”. Verán xantamos hoxe. Bonito, tomate, boquerón, escarola, sardiña*, pementos de Padrón, mexillóns, lumbrigante... Mola a nova estrutura de menús de NaDo. Hoxe foron os grandes clásicos - caeu a vieira con holandesa, por suposto; e, por suposto, tamén o flan - e peixe á grella para rematar a función: un tremendo rodaballo que ben podería ter sido un ollomol. Bos viños na carta: escollemos o fantástico Acios da Xesteiriña e unha pineau d’aunis do Loira, Galicia en Francia. Dicía Iván Domínguez : “Como non me decatara antes.” Iso, como non se decatara antes... 😉 (*) Mira que son pouco de gilda, pero esta... Ver esta publicación en Instagram

El paisaje araucano

Imagen
A cabo de llegar de unos días en la Araucanía. Es mi cuarto viaje al sur de Chile - los tres anteriores fueron a Aysén, a Puerto Varas y la zona del lago Llanquihue y a las Torres del Paine - y no deja de sorprenderme la belleza de sus paisajes. Estoy muy al debe en posts de viajes, y también de restaurantes, pero no he podido resistirme a mostrar este pequeño avance en fotos de lo que hemos vivido esta semana. Prometo estar más activo próximamente, pero de momento disfrutad de las imágenes: creo que merecen mucho la pena. (De arriba a abajo: el volcán Villarrica desde Pucón; los ojos del lago Caburgúa; el volcán Villarrica tras el lago Tinquilco, tal como se aprecia desde el Parque Nacional Huerquehue y una joven araucaria junto a la Laguna Verde, en el mismo Parque).

Mirador de Matanzas: durmiendo sobre el Pacífico

Imagen
L a serpenteante carretera que une Navidad y Matanzas se topa con el Pacífico en el mirador sobre el Bosque de Calabacillo, una zona marítima protegida por la gran acumulación de esta alga. Poco después, un empinado camino parte a la izquierda elevándose abruptamente durante unas decenas de metros hasta llegar a las cabañas, que se abren, sin nada que interrumpa la vista, al infinito océano. Mirador de Matanzas está compuesto por cinco cabañas, cercanas pero convenientemente aisladas las unas de las otras. Su principal valor es la ubicación dominando el Pacífico, elevada un centenar de metros sobre él, y la configuración de las cabañas está diseñada para aprovecharlo al máximo. Desde cualquier punto de la casa, sea el salón o los dormitorios, los grandísimos ventanales proyectan, como si de un cine se tratara, una gran película azul de cielo y mar. El exterior no se queda atrás. Sobre un suelo de madera, tumbonas y sillas ofrecen largos minutos de descanso. Estratégicamente ubi...