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Mostrando entradas de julio, 2019

NaDo (A Coruña): somos o verán, irmao

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Se David Mella traballara en NaDo diría: “Somos o puto verán, irmão”. Verán xantamos hoxe. Bonito, tomate, boquerón, escarola, sardiña*, pementos de Padrón, mexillóns, lumbrigante... Mola a nova estrutura de menús de NaDo. Hoxe foron os grandes clásicos - caeu a vieira con holandesa, por suposto; e, por suposto, tamén o flan - e peixe á grella para rematar a función: un tremendo rodaballo que ben podería ter sido un ollomol. Bos viños na carta: escollemos o fantástico Acios da Xesteiriña e unha pineau d’aunis do Loira, Galicia en Francia. Dicía Iván Domínguez : “Como non me decatara antes.” Iso, como non se decatara antes... 😉 (*) Mira que son pouco de gilda, pero esta... Ver esta publicación en Instagram

Dos semanas, dos docenas de platos

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Repito: creo que este año en Coruña he comido mejor que nunca. Y, precisamente por eso, no quiero dejar de compartirlo. Pero la casi totalidad de los sitios por los que he pasado (salvo alguna excepción ) ya tienen su espacio en estas páginas. Así que, dándole vueltas a cómo evitar un nuevo repaso local por local, se me ha ocurrido resumir la experiencia en algunos de los platos que más recuerdo me han dejado. No están todos los que son, pero sí son todos los que están. Vamos allá (no recomiendo avanzar por esta página con hambre). Comienzo con el bogavante, muy presente en las cartas. Me encanta la tendencia de dar importancia a platos de toda la vida y realzarlos con una ejecución excelente. El minimalista salpicón de Miga - ese punto del bicho - es espectacular y se suma al ya conocido de Lagar da Estrella . Como no todo va a ser salpicón, en Bocanegra pudimos tomarlo en uno de esos guisos que también están de regreso: con guisantes y tendones. Por supuesto, v...

55 Pasos (A Coruña): una mirada diferente llega a la ciudad

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Creo que este año en Coruña he comido mejor que nunca. La oferta gastronómica de calidad en la ciudad ha crecido, por un lado, y ha madurado, por otro. Locales muy importantes que abrieron hace dos, tres o cuatro años se han consolidado y han adquirido una personalidad más marcada: determinadas modas pasajeras han cedido su protagonismo a lo de aquí, al producto, acompañado solo con aquello que necesita para ser realzado. Esa sencillez - que no simplicidad - se agradece enormemente. Pero (en la vida siempre hay un pero) lo anterior genera una cierta homogeneización en las cartas, especialmente en un verano que tanto propicia determinados productos de temporada. En este contexto, aparece la reciente apertura de 55 Pasos, que recibe su nombre de la cantidad de escalones que hay que subir desde la Plaza de María Pita para llegar a su puerta. 55 Pasos se emplaza en el local cuyo último ocupante, si no recuerdo mal, fue Coquus hace ya casi una década. De él escribía entonces Par...