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Mostrando entradas de abril, 2008

NaDo (A Coruña): somos o verán, irmao

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Se David Mella traballara en NaDo diría: “Somos o puto verán, irmão”. Verán xantamos hoxe. Bonito, tomate, boquerón, escarola, sardiña*, pementos de Padrón, mexillóns, lumbrigante... Mola a nova estrutura de menús de NaDo. Hoxe foron os grandes clásicos - caeu a vieira con holandesa, por suposto; e, por suposto, tamén o flan - e peixe á grella para rematar a función: un tremendo rodaballo que ben podería ter sido un ollomol. Bos viños na carta: escollemos o fantástico Acios da Xesteiriña e unha pineau d’aunis do Loira, Galicia en Francia. Dicía Iván Domínguez : “Como non me decatara antes.” Iso, como non se decatara antes... 😉 (*) Mira que son pouco de gilda, pero esta... Ver esta publicación en Instagram

Tres restaurantes

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T ocan ahora unas notas sobre los restaurantes que visitamos en la semana toscana y que merece la pena recordar, por si a alguien le coincide pasar por allí. Además de la Trattoria Mario de Florencia, que ya tuvo su monográfico , me quedo con los tres que siguen. Trattoria al Trebbio (Florencia) [ ubicación ] . Nos lo recomendó Fabrizio, el propietario del Hotel Davanzati, cuando le preguntamos dónde podíamos tomar una buena bistecca alla fiorentina. Y no se equivocó, desde luego: ¡vaya ejemplar de bistecca hecha al sangue que nos metimos entre pecho y espalda!. Previendo la que se nos venía encima, antes compartimos un carpaccio de salmón verdaderamente rico. Un Chianti Classico (Colle Bereto 2003) y postres poco memorables remataron la comida en este local típico, estrecho, con mesas más mesas arracimadas de las que sería razonable. Pagamos 97 euros los dos. Trattoria La Grotta (Cortona) [ ubicación ] . Escondida en una callejuela sin salida que nace en plena Piazza della Repúbli...

Restaurante Comei, Bebei (Oleiros, A Coruña)

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P arte de la transformación que ha sufrido este restaurante está ya reflejada en su nombre. Hasta hace no demasiado, un cartel blanco, humilde, anunciaba la presencia, junto a la carretera, de una casa de comidas de las de toda la vida; su nombre, explícito: Comei, Bebei, Pagai [Ramón Núñez Montero, 20 - Oleiros / 981.610011 / Ubicación en Tagzania ] . Con el cambio generacional llegó la nueva decoración - un local moderno, agradable -, llegó la modernización de la cocina y llegó el cambio de denominación; aunque pagar, hay que seguir pagando. En mi humilde opinión, el restaurante está todavía inmerso en pleno cambio. Está clara su vocación de convertirse en una referencia moderna en la zona, pero parece que todavía está muy impregnado de los tintes caseros de siempre. Y se nota que hay que pulir detalles, incluso antes de empezar a comer: la música ambiente demasiado alta; una carta muy amplia pero con no pocas ausencias marcadas a lápiz, casi de cualquier manera; la espera por el pri...

La belleza obvia (y no tan obvia) del Campo de los Milagros

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V ale, es evidente que no hago ninguna aportación al mundo diciendo que la Plaza de los Milagros de Pisa - o Campo de los Milagros, que parece que sobre esto no hay acuerdo: Piazza o Campo dei Miracoli - es realmente impactante. Pero que la belleza sea obvia no es motivo para no hablar de ella, ¿verdad? No obstante, en el Campo dei Miracoli - es como más me gusta a mí - hay más belleza que la obvia; mucho más que la torre inclinada o que el magnífico conjunto arquitectónico. Por ejemplo, el camposanto monumental del siglo XIII, último de los edificios de la plaza en levantarse: de la escultura y la pintura que alberga, os dejo un par de imágenes; de las sensaciones que traslada, no puedo. Y no sólo la vista disfruta en el Campo dei Miracoli. Si tenéis curiosidad suficiente para dedicarle algunos minutos al baptisterio, puede que la suerte te asalte y tengáis la posibilidad de asistir a una demostración de su excelente acústica. El vídeo no le hace, para nada, justicia a la realidad...

Las calles de Lucca

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P arecería que las murallas que rodean Lucca son impenetrables al bullicio de la modernidad. El ruido del tráfico, el estrépito de la prisa se quedan extramuros. En el casco medieval todo es símbolo de tranquilidad: las callejuelas que no ven el sol, las bicicletas que reinan, los microbuses eléctricos que avanzan silenciosos por las pocas vías en las que pueden hacerlo, la semidesierta plaza de la catedral en la mañana de febrero. También la sexagenaria alemana - fugitiva de Hamburgo por la campiña toscana - que en un correcto itañol hablaba de Boccherini y Puccini , hijos pródigos de Lucca, con el entusiasmo con el que lo haría de sus propios nietos. Con calma, entre locales y turistas, transcurre el paseo por la Lucca histórica: la Piazza San Michele, con la extraordinaria iglesia del mismo nombre; la vecina Piazza Napoleón, en recuerdo - no sé si en honor - de quien la conquistara en 1805; la catedral de San Martino; la Torre Guinigi, que ofrece una vista de pájaro de la ciudad a...