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Mostrando entradas de septiembre, 2008

NaDo (A Coruña): somos o verán, irmao

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Se David Mella traballara en NaDo diría: “Somos o puto verán, irmão”. Verán xantamos hoxe. Bonito, tomate, boquerón, escarola, sardiña*, pementos de Padrón, mexillóns, lumbrigante... Mola a nova estrutura de menús de NaDo. Hoxe foron os grandes clásicos - caeu a vieira con holandesa, por suposto; e, por suposto, tamén o flan - e peixe á grella para rematar a función: un tremendo rodaballo que ben podería ter sido un ollomol. Bos viños na carta: escollemos o fantástico Acios da Xesteiriña e unha pineau d’aunis do Loira, Galicia en Francia. Dicía Iván Domínguez : “Como non me decatara antes.” Iso, como non se decatara antes... 😉 (*) Mira que son pouco de gilda, pero esta... Ver esta publicación en Instagram

Aldea Rural Lamacido (Ortigueira, A Coruña)

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D espués de escribir sobre el Costa Meloneras como ideal para turismo familiar, me he decidido a rescatar un post que llevaba casi dos años en borrador (pura vagancia). En ese verano, en el de 2006, pasamos cinco días con la pantagrueliña de nueve meses en la Aldea Lamacido , una aldea rural alejada de cualquier población o carretera y, al tiempo, muy bien situada entre la ría de Ortigueira y la de O Barqueiro. Ver mapa más grande La aldea es un conjunto de varias casas en una finca de dos hectáreas rodeada de árboles por todas partes. La casa principal es la que se alquila por habitaciones; hay una segunda para reservar completa y, por fin, la tercera es la de la familia propietaria y la del comedor. En general, la aldea es bastante austera. Las habitaciones, con muy gruesos muros de piedra - ¡maravilla, no se podía hablar con el móvil dentro! - y pequeños ventanucos, no tenían más que cama, armario y baño. ¡Otra maravilla: una vez en la cama, había que leer! Campo es lo que sobra pa...

Abrazos

P ublicaba días atrás un par de posts acerca de nuestra breve estancia en Gran Canaria. Lo que no os he contado es que nuestro vuelo fue el fatídico 20 de agosto, desde Coruña a Barajas y luego desde Barajas a Gran Canaria, con Spanair. Teníamos billete para el vuelo siguiente al que se estrelló. Tras casi cinco horas de retraso por el caos reinante en Barajas, el vuelo aterrizó en Gran Canaria pasada la medianoche de las islas. Al salir de la sala de recogida de equipajes, una multitud esperaba. Con seguridad, todos los familiares y amigos de los canarios que regresaban a casa estaban allí esperando, con una mezcla de ansiedad y agradecimiento por lo que pudo haber sido y no fue. En los pocos segundos que nos llevó alejarnos hacia la parada de los taxis, pude apreciar, repetida, intensísima, una misma escena. En mi vida había visto unos abrazos como los que vi aquella noche.

La merluza a la romana del Miramar (Sada)

E l Miramar [Avda da Mariña, 34 - Sada / 981.620041 / Ubicación ] podría ser uno más de los cientos de restaurantes que podemos encontrar en las villas costeras gallegas: comedor en el primer piso, diáfano, austero, con vistas al puerto y a la ría desde su enorme ventanal; buenos pescados y mariscos con un servicio y un trato familiar. Pero no lo es. Y no lo es gracias a un plato bien modesto: la merluza a la romana. Blanca, tersa, brillante, se deshace en lascas bajo una leve presión del tenedor, envuelta en un finísimo rebozado aparentemente sólo de huevo. Con patatas y limón. Nada más. Antes, puede uno tomarse un entrante con materiales de la ría: chipirones, almejas, pulpo. Nosotros nos tomamos una ración de este último, servida fría - yo lo prefiero caliente, recién salido de la pota o del pote - y con la cocción justita, que deja el pulpo un pelín duro, como a mí me gusta. Por las tres raciones - una de pulpo y dos de merluza -, dos flanes de la casa, cerveza, dos copas de vino...

El desierto y el mar

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E l desierto junto al mar. Las dunas de Maspalomas, la joya del sur de Gran Canaria. Sin duda, aunque estés en plenas vacaciones tipo no-voy-a-hacer-nada-durante-cinco-días, merece la pena levantarse a las siete de la mañana y pasear solo en el desierto y en el mar. Todavía la temperatura es fresca a esa hora y el sol bajo crea fuertes sombras en las dunas. La arena está virgen y tus huellas son las primeras que deforman las líneas que construye el viento. Al acercarte al mar, a lo lejos, ves a otro madrugador paseando por la orilla. Más allá, en Playa del Inglés, miles de guiris comienzan a despertarse en los horribles mamotretos de los hoteles. Pasa el tiempo silencioso y se inicia el movimiento. De vuelta hacia el faro con los pies en el agua, ves a los encargados colocar las tumbonas en las zonas más concurridas. Ya son grupos los que caminan con sus bolsas en busca de un hueco para torrarse. Se ha perdido el encanto, pero nadie te puede quitar el paseo solitario. Os dejo algunas d...

Hotel Lopesán Costa Meloneras

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N o son los lugares de sol y playa precisamente mi primera opción a la hora de irme de vacaciones; más bien, todo lo contrario. Pero cuando se trata de pasar unos días tranquilos en familia, con niños pequeños, no es mala alternativa un hotel con grandes piscinas al lado del mar. Y el Lopesán Costa Meloneras , al sur de Gran Canaria , es una estupenda posibilidad. Ver mapa más grande Como podéis ver en el mapa,el hotel está en primera línea de costa, pegadito al Faro de Maspalomas, a la playa y a las dunas, merecedoras de un madrugón para disfrutarlas al amanecer. El hotel es gigantesco. De hecho, es el mayor de España por número de habitaciones, con algo más de 1.100. Pero, pese a que estaba prácticamente lleno, en los exteriores - piscinas, jardines - no se notaba para nada; quizás, alguna cola en determinadas estaciones de los buffets. Sobre las habitaciones, de buen tamaño, no hay nada especial que decir: ajustadas a lo que se puede esperar de un hotel de esta categoría, sin ...