NaDo (A Coruña): somos o verán, irmao

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Se David Mella traballara en NaDo diría: “Somos o puto verán, irmão”. Verán xantamos hoxe. Bonito, tomate, boquerón, escarola, sardiña*, pementos de Padrón, mexillóns, lumbrigante... Mola a nova estrutura de menús de NaDo. Hoxe foron os grandes clásicos - caeu a vieira con holandesa, por suposto; e, por suposto, tamén o flan - e peixe á grella para rematar a función: un tremendo rodaballo que ben podería ter sido un ollomol. Bos viños na carta: escollemos o fantástico Acios da Xesteiriña e unha pineau d’aunis do Loira, Galicia en Francia. Dicía Iván Domínguez : “Como non me decatara antes.” Iso, como non se decatara antes... 😉 (*) Mira que son pouco de gilda, pero esta... Ver esta publicación en Instagram

Cocido en Casa Juan (Monfero)

[Informa Pitu Santamarina]
El Monasterio de Monfero [ver en Tagzania] es una de las joyas medievales gallegas y uno de los ejemplos de abandono - que compartía hasta hace no mucho con el vecino y también espléndido Caaveiro, en pleno cogollo de la Fraga del Eume - que caracteriza a las autoridades de este país. Ya en pie en el siglo X, cisterciense en el XII, reconstruido una y otra vez, destaca la imponente portada barroca de la iglesia, ajedrezada de pizarra y granito.El monasterio está en un estado calamitoso, y la iglesia sólo puede visitarse los sábados de 10 a 12: una lástima.

Pero las penas con el estómago cuidado son menos y, afortundamente, no muy lejos del monasterio nos encontramos Casa Juan; y, en Casa Juan, su cocido. Fachada de piedra, diminuto comedor con apenas media docena de mesas, trato familiar, Casa Juan es una de las joyas gastronómicas actuales gallegas y uno de los ejemplos de abandono del sferificador y reivindicación del puchero y de las pausadas horas de cocción.

El cocido es clásico, sin novedades, de ahí su valor: lacón, grelos (los mejores del mundo, los de Monfero, dicen), patatas, garbanzos, costilla, ternera, panceta, chorizos, botillo... De postre, requesón casero y queso con membrillo. Dejemos a la vista y a la imaginación el resto.




Ah, y de precio, unos quince euros por cabeza, vino aparte. Como para no ir a visitar el Monasterio de Monfero.

Comentarios

  1. No me resisto a apuntar que las fotos de este artículo las aportó un jubilado, que siguiendo los consejos de su hijo blogastrónomo, se dedica, no sólo a comer cocidos para valorarlos gastronómicamente, sino a fotografiar las fuentes con su reflex digital. ¡¡¡Ayyyyyy, el abuelito friki!!!

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  2. Excelente pista, que algún dia se terá en conta.

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  3. Eu descubrín este sitio por casualidade hai tempo e quedamos absolutamente alucinados.

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  4. Con permiso de los de Ordes (lo de los grelos, digo).

    ;-)

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  5. Ben pero sin botar foguetes...
    Quizais un pouco menos de cantidade e un pouquiño máis de calidade e xeito.

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  6. Mmmmmmmmm, tendré que ir a valorarlo por mí mismo. Queda anotado para el invierno.

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  7. La barra no tiene ningun interes. Sitio frio como el trato recibido. No dan pincho. A evitar.

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