A caldeirada de raia de Taberna Beade (Paderne)

Imaxe
Pasado o cruce da N VI (négome a chamala N 6) en Coirós, corredoiras arriba en dirección a Paderne, xa ía matinando na carne asada de Taberna Beade e nalgún dos viños vellos de Ribeiras de Armea , a lingua feita auga. Poucos minutos despois, Josiño sacaba* unha agudelo de 2018, crianza biolóxica, pequena xoia, unha mostra máis do potencial de Betanzos e do crack que é este home. E na pota de porcelana, tralos boqueróns e as luras de potera ben fritidas, o xarrete que se desfai na boca, os pementos. Moito se fala das cores do chuletón, moi pouco das da pataca confitada: pequena, redonda, feita ben amodo, amareliña do azafrán por fóra, branquiña por dentro, melosa, sabedeira. Porén, o cadro foise ao carallo. Foi a raia, a caldeirada de raia. Non sei como fixo Ivett, pero estaba de impresión: carne tersa, branca, aveludada; peixe e preparación humildes roubando todo o protagonismo da boa feitura que tiñan. Tremendo. Pouco valoramos termos lugares así. Casa de comidas que mantén...

Gantry Plaza State Park

Parece mentira. Hace ya más de tres meses del viaje a Nueva York y apenas un mísero post. Esto del exilio chileno me hace tener muy desatendido el blog, pero prometo ir recuperando ritmo en las próximas semanas.

Repetir viaje tiene la gran ventaja de que pierdes la tensión por visitarlo todo. Te relajas y te limitas a pasear, sin rumbo, por las zonas que más te apetecen en un momento dado. Y, además, tienes la posibilidad de conocer lugares fuera de los circuitos principales, que en Nueva York son no pocos.

Uno de ellos es un recientemente - hace más de diez años, en realidad - habilitado parque en Queens, el Gantry Plaza State Park [ubicación]. Aunque lo de Queens suene lejano, en realidad este parque se encuentra a tan solo una estación de Metro de Grand Central Station: a cinco minutos, por tanto, del puro meollo de la cuestión.

La recompensa para el que se acerque hasta allí son unas vistas que quitan el hipo sobre el Midtown de Manhattan. Al frente, del otro lado del río, se levantan el Empire State Building, el edificio Chrysler, las Naciones Unidas y demás moles de cristal y acero. Como para perdérselo...

El parque tiene más atractivos que las vistas. Se trata de un área recuperada sobre lo que antiguamente eran los muelles de Queens. Las viejas grúas restauradas lo acreditan. Asimismo, en la zona más al norte, un gran cartel de casi cuarenta metros atestigua que lo que ahora son jardines y bancos a principios de siglo era una fábrica de Pepsi.

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