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Árbore da Veira (A Coruña): da cereixa á mazá

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Durante moito tempo, a Árbore da Veira deixaba caer cereixas ao comezo da velada, cereixas vermellas e mentireiras: quen as mordía atopaba foie onde habían de estar a carne e o óso. Antonte non houbo cereixa. A árbore deu outra froita, e deuna ao final, cando xa ninguén a agardaba: unha mazá que tampouco era mazá, co queixo azul agochado no corazón. As árbores cambian co tempo: esta tamén. Deume por pensar que, dalgún xeito, esa troca de froitas tamén conta algo da cociña de Luis Veira , unha cociña que agora pisa máis lene e que antonte deixou na mesa pratos notábeis como o falso nigiri de anguía, steak tartar e trufa, o ceviche de peixe limón ou a stracciatella con champiñóns. Porén, o meu sitio segue a estar nos fondos e nos guisos, que agora pegan un pouco menos os beizos: a kokotxa e o seu pilpil, a pescada, a cigala con boletus e, sobre todo, as moegas de año e a raia con repolo. Para beber, o Bastardo 2016 do Mestre Mateo. Viñazo. A árbore cambia de froito, pero as raíces ...

Artabria (A Coruña): la madurez de un joven clásico

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A llá por el año 2002, mi afición a la gastronomía no era ni de lejos la actual. Afortunadamente, porque en el panorama gastronómico coruñés predominaba una oferta eminentemente clásica (Coral, Penela, Iebolina, Refugio, Polo, El 10, Madrileño…), basada en producto, producto y producto. Apenas destacaban la siempre enorme solvencia de Casa Pardo y el enfoque distinto de O Bebedeiro . Lejos quedaban aún los tiempos del Alborada , A Estación y demás referencias actuales de la cocina de la ciudad. En aquellas fechas yo vivía por la zona del Paseo de los Puentes. Por eso me animé a probar el Artabria al poco de que abriera sus puertas, hace ahora nueve años, y enseguida me convertí en un asiduo del mismo: han sido muchas cestillas crujientes de zamburiñas con crema de nécoras, el que todavía sigue siendo el plato estrella de la casa. Y es que Artabria fue, de alguna manera, precursor de lo que hoy es casi característica común de muchas de los nuevos locales que van abriendo sus puertas: ...

Felicidad gastronómica en DiverXo (Madrid)

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O curría más o menos cada cuarto de hora. Salía solo de la cocina y se apoyaba contra la pared en un rincón que le permitía dominar toda la sala – blanca y negra, amplia, acogedora –. Se pasaba allí un par de minutos, examinando, escudriñando, inmóvil, como ajeno a todo pero en realidad valorando cuidadosamente si la escena transcurría como debía: la conversación de los comensales, la coreografía de los camareros. De repente, sus músculos se activaban y recorría la docena de pasos que le separaban de la cocina. David Muñoz regresaba al lugar en el que crea sus obras maestras. Dice Punset que en la expectativa radica la mayor parte de la felicidad. A mí me pasa cuando tomo un menú degustación en un sitio de nivel: el momento de máxima intensidad se produce cuando el plato llega a la mesa. Mientras lo devoro con los ojos, mi imaginación va sublimando el potencial del plato al tiempo que el camarero lo explica. A partir de ahí, lo mejor que puede pasar es que iguale la expectativa que me ...

Viridiana (Madrid): raíces y técnica de la mano de Abraham García

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A braham García es una enciclopedia gastronómica. Y le gusta que se sepa. Le encanta mostrar el bagaje atesorado en décadas tras los fogones, su inmenso conocimiento de hierbas y condimentos, de orígenes de carnes y hongos, de la particular nomenclatura del pescado en cada kilómetro de costa. Explica personalmente en cada mesa, prolijo y orgulloso, las alternativas fuera de la carta. Cuando se encuentra a unos freakies como nosotros devorando su menú degustación, se explaya en la descripción de cada plato, en el matiz de cada ingrediente, nos saca de la cocina y nos da a oler las hierbas de bisonte polacas con las que aromatiza el sorbete de limón que casi cierra la velada, nos deleita con su particular análisis de cada vino que nos sirve. Abraham García es parte esencial del placer de cenar en Viridiana. La cocina del histriónico Abraham la calificaría como profundamente española, aderezada con pequeñas pero notorias dosis de esos ingredientes de cualquier parte que recopila en sus...

Tweet: Volviendo de una cena en DiverXO

A cabo de salir de una cena en DiverXO. Estoy en el hotel, en pijama, con el iPad sobre las piernas, recordando una experiencia gastronómica sobresaliente. Recordando las múltiples técnicas: china, japonesa, thailandesa, peruana. Recordando el producto de calidad excelente: rape, secreto ibérico, pichón, mejillón, huevo de codorniz, cecina de buey. Recordando la imposibilidad de anticipar el sabor de cada plato, la sorpresa al oler, al probar al mirar. Recordando las dos horas y media de experiencia gastronómica que os contaré en los próximos días.

Fin de semana en Madrid

E stá la cosa un poco paradita últimamente, pero para compensar acabo de cerrar el programa para un fin de semana gastronómico en Madrid este próximo mes de mayo, al estilo del que tuvimos en Barcelona el pasado otoño . El viernes tocará cena en Viridiana , la casa de Abraham García. El sábado será el turno de DiverXo , la revelación de los últimos tiempos en la capital, de la mano de David Muñoz. Y el domingo le daremos a la tradición, acercándonos a Segovia a tomar el cochinillo de José María . Nos quedan por cubrir el picoteo del sábado y las copas post-cena. Por tanto, ya sabéis: sugerencias sobre lugares para tapear, racionear, chatear, disfrutar de buenos vinos, copas o cócteles, serán bienvenidas. Aquí lo iremos contando.

El de Alberto (A Coruña): cuando las segundas partes sí son buenas

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T reinta años sumido en el fragor de un hervidero como O Bebedeiro marcan, indiscutiblemente. Por eso, sólo ocho meses después de dejarlo, el cuerpo le ha pedido volver a la brecha. Y lo ha hecho abriendo un nuevo local apenas a cien metros de la casa madre. El de Alberto comparte no pocos elementos con ésta, al tiempo que aporta sugerentes novedades. Una combinación garantía de éxito entre la parroquia coruñesa, como demuestra la masiva afluencia – casi lleno ayer, martes noche – en sus apenas tres semanas de vida. Frente al frenesí ornamental de O Bebedeiro, El de Alberto presenta una decoración sobria en su pequeña sala con capacidad para 25 comensales (a la que se añade, a la entrada, un pequeño espacio con cuatro mesas altas): paredes de paños lisos, rojos o blancos, con algo de madera; el suelo, de pizarra; el mobiliario y la mantelería también en madera, rojo y blanco; la vajilla mucho más cuidada. Por el contrario, la carta presenta una estructura muy similar a la del clási...

Tweet: Hoy te voy a poner...

Y a casi no quedan sitios en los que te vean entrar por la puerta y te reconozcan como cliente. Y menos hay todavía en los que los instantes que transcurren hasta que te acomodas en la barra sirvan para conocer tu estado de ánimo. Porque un buen barman tiene que ser, necesariamente, un buen psicólogo. Manolo el Pirata lo es. Por eso no te deja elegir la copa. Por eso es de los que te dice, "hoy te voy a poner..." Hoy me puso un gin tonic de Fifty Pounds con tónica 1724. Previamente, un mínimo chorrito de un destilado inglés, de Chase Distillery: Eldelflower Liqueur , con un toque de vodka de patata. La burbuja finísima, la ginebra neutra - sin querer estar pero al tiempo presentísima, dominante -, el sutilísimo toque diferente del destilado. Ni frambuesa, ni pepino, ni cardamomo, ni mariconadas; cáscara de limón, rodajas de lima y pomelo, muchísimo hielo. Gin Tonic clásico en estado puro. Porque el que sabe, sabe.

La vuelta a la Terra Chá en una sola tarde

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L a víspera de el encuentro gastronómico alrededor del San Simón, el Grupo de Desenvolvemento Rural de la Terra Chá organizó una intensa jornada con el propósito de que los asistentes nos lleváramos una visión, aunque fuera muy rápida, de las posibilidades que ofrece esta comarca, tan extensa como desconocida en lo turístico. La tarde comenzó, faltaría más, con una buena comida. En concreto, un pantagruélico cocido en la Casa do Rouco (en el post que le dediqué hace un par de años tenéis los detalles y la ubicación). Parecía una de esas bacanales del medievo: los comensales distribuidos en el perímetro de la circular sala abovedada, entre paredes de piedra, mientras el personal, en el centro, cortaba y repartía cachucha, lacón, grelos y demás panoplia. Llegué algo tarde, por lo que no pude fotografiar las piezas enteras, pero las imágenes que vi en las cámaras de otros eran de impresión. La primera visita paisajística de la tarde fue la lagoa de Cospeito [ ubicación ]. Buena part...