A caldeirada de raia de Taberna Beade (Paderne)

Imaxe
Pasado o cruce da N VI (négome a chamala N 6) en Coirós, corredoiras arriba en dirección a Paderne, xa ía matinando na carne asada de Taberna Beade e nalgún dos viños vellos de Ribeiras de Armea , a lingua feita auga. Poucos minutos despois, Josiño sacaba* unha agudelo de 2018, crianza biolóxica, pequena xoia, unha mostra máis do potencial de Betanzos e do crack que é este home. E na pota de porcelana, tralos boqueróns e as luras de potera ben fritidas, o xarrete que se desfai na boca, os pementos. Moito se fala das cores do chuletón, moi pouco das da pataca confitada: pequena, redonda, feita ben amodo, amareliña do azafrán por fóra, branquiña por dentro, melosa, sabedeira. Porén, o cadro foise ao carallo. Foi a raia, a caldeirada de raia. Non sei como fixo Ivett, pero estaba de impresión: carne tersa, branca, aveludada; peixe e preparación humildes roubando todo o protagonismo da boa feitura que tiñan. Tremendo. Pouco valoramos termos lugares así. Casa de comidas que mantén...

Una visita improvisada al Sabor Extremeño (Sada)

El sábado, sin tenerlo planeado, terminamos comiendo en El Sabor Extremeño, tras un paseo por Sada. Ni cámara de fotos llevábamos encima. De hecho, no pensaba escribir este post, pero hace ya más de un año desde el anterior, así que unas notas no están de sobra.

Para lo relativo al local, me remito al ya referido post de la visita anterior o a la propia web del restaurante. Debo decir, además, que por estar en agosto - aunque este verano de tal tiene únicamente el nombre - renunciamos a los clásicos del lugar - la torta al horno, el codillo - para buscar algo más fresco y menos contundente.

Para empezar, una señora ensalada: entomatá fría. El centro es a base de verduras guisadas y luego enfriadas: pimiento rojo, pimiento verde, berenjena, calabacín y, por supuesto, tomate. Alrededor, lechuga, almendras, pasas, unos señores espárragos y unas finas lonchas de jamón ibérico, regado todo con aceite de Maimona. Sobresaliente, y servida además en una ración enorme.

De segundo, la señora Foucellas tomó unas berenjenas al horno, con jamón, tomate y una capa superior de queso gratinado. Por mi parte, pluma de ibérico, sabrosa, tierna y muy bien de punto, aunque un tanto abrumada por la cantidad y corte de las patatas que la acompañaban.

Para el postre, con el estómago ya calentito, renunciamos a los dulces de Olivenza y nos tomamos unos helados caseros de dulce de leche y mantecado, respectivamente.

Descontando las fantas y las croquetas de la pantagrueliña, que nos acompañaba (el pantagrueliño también, pero dormía como un bendito en su silla), salimos a 56 euros, 28 por cabeza (bebimos una cerveza y dos copas de tino de la Ribera del Guadiana, correcto). Lo normal, con una botella de vino y platos algo más contundentes, es salir por los treinta y tantos. Cifra que, en conjunto con el local, el servicio - amable y atento, aunque podría ser algo más eficaz - y, sobre todo, el producto, hace de este restaurante un sitio a visitar.

[El Sabor Extremeño /  Barrié de la Maza, 9 - Sada / 981.622832 / Localización]

Comentarios

  1. ¡Bufff! Tiempo hace que no me paso por aquí; y eso que me gustó bastante, teniendo además un precio contenido.

    Habrá que revisitar...

    Un saludo.

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  2. Revisita, revisita. Pero espera a que pasen las fiestas...

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