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Árbore da Veira (A Coruña): da cereixa á mazá

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Durante moito tempo, a Árbore da Veira deixaba caer cereixas ao comezo da velada, cereixas vermellas e mentireiras: quen as mordía atopaba foie onde habían de estar a carne e o óso. Antonte non houbo cereixa. A árbore deu outra froita, e deuna ao final, cando xa ninguén a agardaba: unha mazá que tampouco era mazá, co queixo azul agochado no corazón. As árbores cambian co tempo: esta tamén. Deume por pensar que, dalgún xeito, esa troca de froitas tamén conta algo da cociña de Luis Veira , unha cociña que agora pisa máis lene e que antonte deixou na mesa pratos notábeis como o falso nigiri de anguía, steak tartar e trufa, o ceviche de peixe limón ou a stracciatella con champiñóns. Porén, o meu sitio segue a estar nos fondos e nos guisos, que agora pegan un pouco menos os beizos: a kokotxa e o seu pilpil, a pescada, a cigala con boletus e, sobre todo, as moegas de año e a raia con repolo. Para beber, o Bastardo 2016 do Mestre Mateo. Viñazo. A árbore cambia de froito, pero as raíces ...

O Bebedeiro revisited

E ste blog se va haciendo mayor. Son más de dos años de notas y comentarios, que no es poco. Y una de las consecuencias es que algunas reseñas se van quedando anticuadas. Particularmente, las de los restaurantes más familiares, más frecuentados, aquellos a los que acudes cuando quieres seguridad (pero cuyas visitas no recoges para no resultar demasiado pesado). O Bebedeiro es uno de ellos. Escribía sobre él por primera vez en ¡agosto de 2006! y hacía una breve reseña en noviembre de 2007. Hace ya un año. Así que va tocando de nuevo, a propósito de mi última cena allí hace un par de semanas, con unos compañeros del trabajo. Y, afortunadamente, las novedades son pocas, pero haberlas haylas. El local sigue tal cual; la gente que lo atiende, también, algún relevo generacional incluido. Pero sí se puede apreciar una evolución en la carta, ya apuntada en la revisión anterior. De entrada, es más breve: ya no es la vieja exuberancia de varias hojas y un recitado fuera de carta; más concisa...

Las mejores patatas fritas del mundo

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N os cuenta Colineta que Bonilla ha sido premiada por Carrefour como la mejor pyme agroalimentaria de Galicia. Un justo reconocimiento a las mejores patatas fritas del mundo.

Experiencia mejicana en Vigo: Chilam Balam

N o soy un fan de la comida mejicana, pero las referencias que tenía del Chilam Balam [Padre don Rúa 11, Vigo / 986.116789] eran muy buenas. Por tanto, el pequeño local de Padre don Rúa - hay otro en la calle Oporto - fue mi elección para una comida de trabajo ayer en la ciudad olívica. Y para nada salí decepcionado. Ver mapa más grande Dice la Wikipedia que Chilam Balam son una colección de libros mayas de los siglos XVII y XVIII sobre religión, medicina y astronomía. Balam, el jaguar, era el dios protector de los campos y las cosechas. Cosechas de las cuales nacen los cereales y los frijoles que le dan continuidad a la oferta de platos genuinamente mejicanos que se sirve en el restaurante. Apenas media docena de mesas, paredes de piedra y trato muy cercano. Los atentos camareros mejicanos nos sugirieron, con mucho acierto, un improvisado menú degustación. Básicamente, fueron sacando platos de la cocina a su criterio hasta que consideramos prudente parar. Y el resultado fue muy bu...

Baba de camello

Y a sé que no suena muy sugerente cuando el camarero te indica - incluso recomienda - baba de camello como posibilidad para el postre. O, al contrario, suena tan sugerente - por curiosa - que no te puedes resistir a pedirla. Y más cuando, enigmáticamente, sólo te anticipan que es muy, muy dulce. La Tapadera [Juan Díaz Porlier, 11 A Coruña / 881.898648 / Ubicación ] es, pese a que firma como Lounge Bar & Grill, un pequeño local de tapas y raciones que traiciona al raxo y la tortilla para pasarse a los solomillitos y al foie. Una buena opción es precisamente pedirse un surtido de solomillos - seis minis, a la mostaza, con queso o con cebolla caramalizada, 10 euros - o de hamburguesas. Más completo, el variado de tapas para dos personas (16 euros) incorpora el foie o la chistorra. Pero en La Tapadera también hay platos/raciones. Algunos más tradicionales, como los huevos rotos con patatas, en sus versiones con jamón o con secreto ibérico; otros experimentan con el foie, el bonito o ...

Fachenda y machanga

S i preguntas en la zona hotelera de Maspalomas por un sitio para tomar comida canaria de verdad, La Casa Vieja [El Lomo, 139 - Ctra de Fataga, Maspalomas / 928.762736 / Ubicación ] es una de las respuestas más probables. Se trata en realidad de un asador/parrillada de decoración sin pretensiones y ruidoso, bullicioso; pero, afortunadamente, ruido y bullicio eminentemente local. La estrategia del restaurante es bien sencilla: parrilla y horno de leña con pescados frescos de la zona, todo aderezado con preparaciones e ingredientes de las islas, como el gofio, la ropa vieja, los berros o las batatas. En estos términos, el primero fue un buen ejemplar de choco a la brasa, acompañado por sus papas y un ali-oli inmejorable. De segundo, compartimos una parrillada de pescado, que incluía dorada, cherne y algún otro pez de roca que no pude identificar. Simplemente, correcta. Los postres sí eran de sabor canario. Nos falló el huevo mole, que se había terminado, pero nos tomamos una fachenda m...

Aldea Rural Lamacido (Ortigueira, A Coruña)

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D espués de escribir sobre el Costa Meloneras como ideal para turismo familiar, me he decidido a rescatar un post que llevaba casi dos años en borrador (pura vagancia). En ese verano, en el de 2006, pasamos cinco días con la pantagrueliña de nueve meses en la Aldea Lamacido , una aldea rural alejada de cualquier población o carretera y, al tiempo, muy bien situada entre la ría de Ortigueira y la de O Barqueiro. Ver mapa más grande La aldea es un conjunto de varias casas en una finca de dos hectáreas rodeada de árboles por todas partes. La casa principal es la que se alquila por habitaciones; hay una segunda para reservar completa y, por fin, la tercera es la de la familia propietaria y la del comedor. En general, la aldea es bastante austera. Las habitaciones, con muy gruesos muros de piedra - ¡maravilla, no se podía hablar con el móvil dentro! - y pequeños ventanucos, no tenían más que cama, armario y baño. ¡Otra maravilla: una vez en la cama, había que leer! Campo es lo que sobra pa...

Abrazos

P ublicaba días atrás un par de posts acerca de nuestra breve estancia en Gran Canaria. Lo que no os he contado es que nuestro vuelo fue el fatídico 20 de agosto, desde Coruña a Barajas y luego desde Barajas a Gran Canaria, con Spanair. Teníamos billete para el vuelo siguiente al que se estrelló. Tras casi cinco horas de retraso por el caos reinante en Barajas, el vuelo aterrizó en Gran Canaria pasada la medianoche de las islas. Al salir de la sala de recogida de equipajes, una multitud esperaba. Con seguridad, todos los familiares y amigos de los canarios que regresaban a casa estaban allí esperando, con una mezcla de ansiedad y agradecimiento por lo que pudo haber sido y no fue. En los pocos segundos que nos llevó alejarnos hacia la parada de los taxis, pude apreciar, repetida, intensísima, una misma escena. En mi vida había visto unos abrazos como los que vi aquella noche.

La merluza a la romana del Miramar (Sada)

E l Miramar [Avda da Mariña, 34 - Sada / 981.620041 / Ubicación ] podría ser uno más de los cientos de restaurantes que podemos encontrar en las villas costeras gallegas: comedor en el primer piso, diáfano, austero, con vistas al puerto y a la ría desde su enorme ventanal; buenos pescados y mariscos con un servicio y un trato familiar. Pero no lo es. Y no lo es gracias a un plato bien modesto: la merluza a la romana. Blanca, tersa, brillante, se deshace en lascas bajo una leve presión del tenedor, envuelta en un finísimo rebozado aparentemente sólo de huevo. Con patatas y limón. Nada más. Antes, puede uno tomarse un entrante con materiales de la ría: chipirones, almejas, pulpo. Nosotros nos tomamos una ración de este último, servida fría - yo lo prefiero caliente, recién salido de la pota o del pote - y con la cocción justita, que deja el pulpo un pelín duro, como a mí me gusta. Por las tres raciones - una de pulpo y dos de merluza -, dos flanes de la casa, cerveza, dos copas de vino...