Entre mareas e leiras en Pementa Rosa (Carballo)

Imaxe
Tres surfistas camiñan cara á auga coas táboas baixo o brazo, tres figuras minúsculas na inmensidade da praia. Baldaio, co ceo de chumbo e o mar rompendo lonxe: un deses días nos que o ollar vai do un ao outro sen acabar de decidirse. Non sei se os surfistas atoparían o que buscaban nas ondas. Nós si tiñamos claro onde queriamos chegar despois de percorrer o enorme areal de beira a beira: a Pementa Rosa , en Carballo. Xa sentados á mesa, semellaba que seguíamos a carón do Atlántico, dos montes e das hortas de arredor: usuzukuri de robaliza con bilbaína, moi bo; vieira con demiglace de ave e Galmesán; cigalas con fabas de Ponteceso (de Colectivo Xebre ); un sanmartiño excelente co seu pilpil; e unhas cantarelas con pataquiñas e ovo. Na copa, como Rubén é un fan do champagne, a elección veu case dada: o Philipponnat que nos trouxo acompañou moi ben a viaxe. Fóra, en Baldaio, ficara o mar coa súa teima de romper sempre no mesmo sitio. Dentro, por un tempo, tamén tivemos o noso pe...

La belleza obvia (y no tan obvia) del Campo de los Milagros

Vale, es evidente que no hago ninguna aportación al mundo diciendo que la Plaza de los Milagros de Pisa - o Campo de los Milagros, que parece que sobre esto no hay acuerdo: Piazza o Campo dei Miracoli - es realmente impactante. Pero que la belleza sea obvia no es motivo para no hablar de ella, ¿verdad?

No obstante, en el Campo dei Miracoli - es como más me gusta a mí - hay más belleza que la obvia; mucho más que la torre inclinada o que el magnífico conjunto arquitectónico. Por ejemplo, el camposanto monumental del siglo XIII, último de los edificios de la plaza en levantarse: de la escultura y la pintura que alberga, os dejo un par de imágenes; de las sensaciones que traslada, no puedo.

Y no sólo la vista disfruta en el Campo dei Miracoli. Si tenéis curiosidad suficiente para dedicarle algunos minutos al baptisterio, puede que la suerte te asalte y tengáis la posibilidad de asistir a una demostración de su excelente acústica. El vídeo no le hace, para nada, justicia a la realidad.

Vaya, que entre las hordas de japoneses y no tan japoneses que golpean con sus flashes a la pobre torre, sigue siendo una delicia disfrutar de la espectacularidad obvia - y de la no tan obvia - del campo de los milagros de Pisa.

Comentarios

  1. Manuel, te echamos en falta en el blog...

    Aprovecho y pregunto: ¿Sabes algo de Javier Montero?

    Saludos,

    Melvin

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  2. Melvin, tus deseos son órdenes para mí. Acabo de dejar un nuevo post.

    En cuanto a Javier Montero, me temo que muy lamentablemente nos ha dejado. Me alertó el Gourmet de Provincias hacia primeros de año; me acerqué por allí dos veces y el local estaba cerrado, pero no he podido confirmar que sea definitivo. Una mala noticia, en cualquier caso.

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  3. Pues sí, una mala noticia. Yo había llamado varias veces y no contestaba nadie. En fin... nos debería hacer reflexionar, ya que me pareció, en su momento, una de las propuestas más interesantes de la ciudad, en cuanto a vocación y con un precio contenido.

    Saludos,

    Melvin

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